Tan poético como triste debe ser morir sin ver los resultados de un experimento en el que llevas toda la vida inmerso. El físico australiano John Mainstone murió en agosto de 2013 después de sufrir un derrame cerebral. Tenía 78 años. Y dejó este mundo sin ver caer una gota del experimento más longevo de la historia que llevaba más de 50 años custodiando. El experimento de la gota de brea , como así se le conoce en medio mundo, fue iniciado por su colega Thomas Parnell, el primer profesor de física de la Universidad de Queensland (Australia), en 1927. Parnell quería demostrar a sus alumnos que la brea, un residuo del alquitrán, no era un material sólido. Aunque a temperatura ambiente parece un cristal, en realidad es un líquido de altísima viscosidad, unas 100.000 millones de veces más viscoso que el agua. Con la paciencia suficiente para comprobarlo, también cae en gotas. Para hacerlo, Parnell colocó una cantidad de brea derretida en una especie de embudo cerrado por a...